Miércoles, 7 de Julio de 2010
La mente es, en todas partes, el espejo de la vida.
Se yergue desde la Tierra en dirección a Dios, bajo la égida del Cristo, como un diamante en bruto arrancado del seno oscuro del suelo, al que el lapidador transporta hacia la magnificencia de la luz.
En los seres primitivos aparece debajo de la ganga del instinto; surge en las almas humanas en medio de las ilusiones que acosan a la inteligencia, para mostrarse en los Espíritus Perfeccionados como un brillante precioso que retrata la Gloria Divina.
Cuando desde nuestra posición espiritual, confinados como nos hallamos entre la animalidad y lo angelical, nos dedicamos al estudio de la mente, tendemos a considerarla el campo de nuestra conciencia despierta, dentro de la faja evolutiva en la cual el conocimiento adquirido nos permite desenvolvernos. Leer más…
Miércoles, 7 de Julio de 2010
Evolución morfológica y moral
La evolución morfológica prosiguió equilibrándose con la evolución moral.
El cráneo se modificó con lentitud rumbo a un perfeccionamiento mayor, los brazos se refinaron, las manos adquirieron una excelencia táctil no soñada y los sentidos, todos ellos, progresaron en acrisolamiento y percepción.
Además, con el advenimiento de la responsabilidad que lo separó de la orientación directa de los Benefactores de la Vida Mayor, el hombre se entregó a múltiples intentos de progreso en el campo del espíritu.
En su ámbito interior de libre indagación, confería alas audaces al pensamiento y, con eso, más se le acentuaba el poder de imaginar, facilitándosele la mentalización y el desprendimiento del cuerpo espiritual, cuyas células, en conexión con las células del cuerpo físico, se automatizaban de tal manera, mediante la emancipación parcial a través del sueño, que facilitaba el acceso del alma a las enseñanzas de orden superior. Leer más…
Miércoles, 7 de Julio de 2010
8. La desigualdad de riquezas es uno de los problemas que en vano se quieren resolver, si sólo se atiende a la vida actual. La primera cuestión que se presenta, es esta: ¿Por qué todos los hombres no son igualmente ricos? No lo son por una razón muy sencilla: “porque no son igualmente inteligentes, activos y laboriosos para adquirir, ni sobrios y previsores para conservar”. Además, está matemáticamente demostrado que la fortuna igualmente repartida, daría a cada uno parte mínima e insuficiente; que suponiendo hecha esta repartición, el equilibrio se rompería en poco tiempo por la diversidad de caracteres y de aptitudes; que suponiéndola posible y duradera, teniendo cada uno apenas lo necesario para vivir, daría por resultado el agotamiento de todos los grandes trabajos que concurren al progreso y al bienestar de la Humanidad; que suponiendo que se diese a cada uno lo necesario, no habría ya el aguijón que empuja a los grandes descubrimientos y a las empresas útiles. Leer más…
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