Sábado, 31 de Julio de 2010
1. Y vino Jesús a las partes de Cesárea de Philippo, y preguntaba a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el hijo del Hombre? – Y ellos respondieron: los unos que Juan el Bautista, los otros que Elías, los otros que Jeremías, o uno de los profetas. – Y Jesús les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? – Respondió Simón Pedro, y dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo. – Y respondiendo Jesús le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Juan; porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. (San Mateo, capítulo XVI, v. de 13 a 17; San Marcos, cap. VIII, v. de 27 a 30).
2. Y llegó a noticia de Herodes el Tetrarca todo lo que hacia Jesús, y quedó como suspenso, porque decían algunos: Que Juan ha resucitado de entre los muertos; y otros: Que Elías había aparecido; y otros: Que un profeta de los antiguos había resucitado. – Y dijo Herodes: Yo degollé a Juan. ¿Quién, pues, es este de quien oigo tales cosas?, y procuraba verlo. (San Marcos, capítulo VI, v. 14 y 15; San Lucas, cap. IX, v. 7, 8 y 9). Leer más…
Sábado, 31 de Julio de 2010
¡Aunque no lo reconozcas, de pronto, semejante verdad, ellos te ven y te escuchan!
En la medida de lo posible, ¡te siguen los pasos compartiendo problemas y angustias!
¡Compadécete de los que te precedieron en la Grande Renovación!
Aquellos que viste partir de manos desfallecientes en las tuyas, donándote los últimos pensamientos terrestres, a través de los ojos fijos en los tuyos, no están muertos.
Entraron en nuevas dimensiones de existencia, pero prosiguen de corazón vinculado a tu corazón.
Te señalan el afecto y te agradecen el recuerdo, sin embargo, casi siempre se amparan en tu fe, buscando en ti la fuerza precisa para la restauración espiritual que demandan. Leer más…
Sábado, 31 de Julio de 2010
No falté al día siguiente a casa de Anselmo el memorialista, a la hora del día anterior, donde me esperaban con impaciencia, para cenar juntos la abuela, el nieto y yo. Para reanudar la historia de Flor Azul, pregunté a Anselmo:
-Y los titiriteros, ¿no reclamaron a la pobre niña, de las piernas fracturadas?
-¡Qué la habían de reclamar! ¿No ve usted, que comprendieron
que Flor Azul revelaría su inicuo proceder, por el cual hubieran sido condenados a presidio?
Yo sí que los busqué; hice que la policía siguiera su pista, pero todo fue inútil. Para no cansarla, abreviaré mi relato y le diré que Flor Azul estuvo cuatro meses en el hospital, dos entre la vida y la muerte, perjudicándola muchísimo el miedo de que el señor Morán fuera por ella. De su madre no hablaba mal, al contrario, la compadecía; pero en hablando de él, se horrorizaba y horrorizaba a los demás la relación de los martirios que la había hecho sufrir. Leer más…
Sábado, 31 de Julio de 2010
EL PUEBLO ETRUSCO
Reconociendo la dedicación al trabajo, por parte de todos los espíritus que se habían situado en la Italia primitiva, entonces dividida en dos partes importantes, que eran la Galia Cisalpina y la Magna Grecia, al norte y al sur de la península, los delegados y ayudantes de Jesús proyectan la fundación de Roma, que se levantó rápidamente, coronada de numerosas leyendas para desempeñar un gran papel en la evolución del mundo. En ese tiempo el valle del Po estaba habitado por los etruscos, que se veían humillados por las continuas invasiones de los galos. De todos los elementos que formaron los ascendentes de la Italia moderna, eran de los más esforzados, laboriosos e inteligentes.
En las regiones de Toscana, poseían grandes industrias de metales, una marina notable y un destacado progreso en el cultivo de la tierra y, sobre todo, sentimientos evolucionados que les hacían diferentes de los colectivos más próximos. Creían en la supervivencia y ofrecían sacrificios a las almas de los muertos, venerando a los dioses cuyas disposiciones, cada día, creían conocer a través de los fenómenos comunes de la naturaleza. Atormentados y disgustados con las luchas constantes con los galos, los etruscos decidieron emprender una nueva vida y, guiados indirectamente por los mensajeros de lo invisible, buena parte de ellos decidió quedarse en la Roma del porvenir, que, en ese tiempo, sólo era un grupo de cabañas humildes y desprotegidas. Leer más…
Sábado, 31 de Julio de 2010
¿La pena de muerte desaparecerá un día de la legislación humana?
La pena de muerte desaparecerá indudablemente y su supresión marcará un progreso en la Humanidad.
Cuando los hombres estuvieren más esclarecidos, la pena de muerte será completamente abolida sobre la Tierra. Los hombres no tendrán más la necesidad de ser juzgados por los hombres. Hablo de una época que está todavía muy distante de vosotros.
El progreso social, sin duda, deja todavía mucho que desear, pero sería injusto para con la sociedad moderna si no se viese un progreso en las restricciones traídas a la pena de muerte entre los pueblos, los más avanzados, y en la naturaleza de los crímenes a los cuales se limita su aplicación. Si se comparan las garantías con la que la justicia, entre esos mismos pueblos, se esfuerza para cercar al acusado, la humanidad que ella usa para con él, inclusive aunque sea reconocido culpado, con lo que se practicaba en tiempos en que no son todavía muy distantes, no se puede desconocer el camino progresivo por el cual marcha la Humanidad. Leer más…
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