Importancia de los Estudios
Importancia de los Estudios Doctrinarios en el Centro Espirita
El Centro Espírita es núcleo formador de la educación moral y espiritual del hombre, más allá de ser un santuario de oración y de trabajo. “Los candidatos al ejercicio mediúmnico precisan estar bien conscientes de que se encuentran delante de unos de los más serios compromisos espirituales con la vida.”(1) Aun antes de ser introducidos en los grupos mediúmnicos, que los Centros Espiritas organizan para el cumplimiento de esa bella y radiante facultad, los mediums deben cerciorarse, con seguridad y discernimiento, de lo que es la Doctrina Espirita. ¿Será que los candidatos a esa tarea mediúmnica conocen los principios fundamentales dejados por Allan Kardec en las obras brasileñas y en las instrucciones complementarias? Eso equivale afirmar que se puede hablar de enseñanza espirita, si partimos de sus presupuestos básicos, o sea, del acervo que existe en los libros de la Codificación.
Nuestro punto de partida, en esa discusión, tiene que ser el Sabio de Lyon, pues él fue quien sistematizó el Proyecto del Paracleto y creo los términos Espiritismo y Espirita. Mientras, en el “Proyecto 1868”, Kardec esclarece que, “un curso regular de Espiritismo seria profesado con el fin de desenvolver principios de Ciencia y de difundir el gusto por los estudios serios. Ese curso tendría la ventaja de fundar la unidad de principios, de hacer adeptos esclarecidos y capaces de esparcir las ideas espiritas, más allá de desenvolver gran numero de mediums. La naturaleza de ese curso, consiero, ejerce capital influencia sobre el futuro del Espiritismo y sobre sus consecuencias”.
El Movimiento Espirita brasileño, a través de la Casa-mater (FEB), creó el Estudio Sistematizado de la Doctrina Espirita-ESDE, lanzado, en la década de 1980, en una campaña nacional para la adopción de un programa para ser ejecutado en los Centros. Transcurrido algún tiempo, el ESDE no solamente fue adoptado con entusiasmo en las Casas Espiritas, como, actualmente, la FEB viene proponiendo un estudio más profundo de contenido Espirita. Diversas casas espiritas implantaron ese programa y constataron su practicidad, facilitando y mejorando la calidad de los estudios. A rigor, en una Casa Espirita equilibrada, el estudio doctrinario debe tener prioridad ser es número UM. Esa es la forma de que los grupos espiritas funcionen de forma armónica. El estudio serio no puede ser hecho, satisfactoriamente, sino por hombres serios, perseverantes, esentos de prevenciones y animados de una firme y sincera voluntad de llegar a un resultado satisfactorio y, consecuentemente, equilibrado. Quien se dispone a dominar una Ciencia debe estudiarla de manera metódica, comenzando por el básico y siguiendo su encadenamiento de ideas. Lo que caracteriza un estudio serio es la continuidad que se le dé. Acontece lo mismo en nuestras relaciones con los Espíritus. Si deseamos aprender con ellos, hemos de seguir el curso; más, como entre nosotros, es necesario escoger profesores y trabajar con asiduidad”.
En la Patria del Evangelio, un gran impulso para los buenos estudios doctrinarios aconteció con el aparecimiento del médium Chico Xavier, donde destacamos, a mediados del siglo pasado, los 16 libros de la serie “La Vida en el Mundo Espiritual”. ¡Pues es! André Luiz que no debe apenas ser leído. Para un mejor aprendizaje, sus obras deben ser estudiadas en profundidad. No podemos dejar de mencionar, también, las valiosas contribuciones de Ivonne A. Pereira, Pedro Franco Barbosa, Deolindo Amorim, Divaldo Franco, Francisco Thiesen y Juvanir Borges.
El Espíritu Emmanuel define el Centro Espirita como la universidad del alma, lo que nos lleva a reflejar que la actitud, tanto de quien enseña como de quien aprende, debe ser la de formar almas compenetradas de sus responsabilidades ante si mismo y delante de los otros. Los coordinadores de los cursos doctrinarios deben evitar, a toda costa, el autoritarismo. No puede decir al aprendiz: “Usted es médium y tiene que desarrollar la mediúmnidad”; nada más ridículo que eso. Desarrollar la mediúmnidad no es recibir Espíritus; es estar cada vez más en sintonía con los buenos Espíritus que nos acompañan, y para que eso acontezca, los mediums tienen que primar por la buena conducta, mejorándose moralmente.
El Espíritu de Verdad nos recuerda: “Espiritas: amaos, este es la primera enseñanza; instruíos, esta es la segunda”. Entretanto, la obligatoriedad por el estudio debe ser relativizado, pues muchos compañeros no saben leer ni escribir. La relación enseñanza aprendizaje es de gran utilidad, tanto para el educador como para el educando. Con todo, no transformemos la enseñanza-aprendizaje doctrinario en un cumulo de informaciones y raciocinio, sin cualquier vinculo con las necesidades opresiva del Espíritu Inmortal.
Estudiar Espiritismo requiere atención continua, observación profunda y, sobretodo, como, más allá, de todas las ciencias humanas, la continuidad y la perseverancia. ¡Necesitamos años para llegar a ser un médico mediocre y tres cuartas partes de la vida para hacer a un sabio, más muchos lo quieren obtener, en algunas horas, la Ciencia del Infinito! Que nadie, por tanto, se eluda:
“EL estudio del Espiritismo es inmenso; se liga a todas las cuestiones metafísicas y de orden social; es todo un mundo que se abre ante nosotros. ¿Será, de espanto que exija tiempo, mucho tiempo, para su realización?” Los Centros normalmente, adoptan cursos dichos “básicos”, con dos años o tres de duración. En la abrumadora mayoría de ellos, la carga horaria media semanal es de una hora y media, haciendo seis horas al mes. Teniéndose en cuenta que la mitad de dos meses de diciembre y febrero, y los meses enteros de enero y julio son destinados a las ferias, tenemos nueve meses de efectivo curso, lo que equivale a 54 horas por año. “Más los que desean conocer completamente una ciencia deben leer, necesariamente, todo lo que fue escrito al respecto, o por lo menos lo principal, no limitándose a un único autor. Deben también leer los pros y los contras, las críticas y las apologías, iniciarse en los diferentes sistemas a fin de poder juzgar por la comparación. En este particular, no indicamos ni criticamos ninguna obra, pues no queremos influir en nada en la opinión que se pueda formar”.
Hay aquellos que creen, únicamente, en el trabajo de asistencia social para ser considerado un respetable espirita y un buen médium. Sin embargo, vale reflejar el siguiente trecho de la obra Pablo y Esteban”: Hace dos mil años Pablo dijo:
“Es justo no olvidar los grandes servicios de la iglesia de Jerusalén a los pobres y a los necesitados, y creo mismo que la asistencia piadosa de sus trabajos han sido, muchas veces, su tabla de salvación. Existen, sin embargo, otros sectores de actividad, otros horizontes esenciales.
Podremos atender a muchos pobres, ofrecer un lecho de reposo a los más infelices; más siempre hubo y habrá cuerpos enfermos y cansados en la Tierra. En la tarea cristiana, semejante esfuerzo no podrá ser olvidado, más la iluminación del Espíritu debe estar en primer lugar. Si el hombre tuviese a Cristo en su interior, el cuadro de las necesidades sería completamente modificado”. (grife). Los Benefactores enfatizan el impositivo del estudio, a fin de que la luz del entendimiento nos enseñe a caminar con seguridad y a vivir provechosamente. Ellos establecen la confrontación entre el hambre y la ignorancia- de los grandes flagelos de la Humanidad. Cualquier persona puede atender el hambre. Raras criaturas, sin embargo, consiguen socorrer la ignorancia. Para sanar el hambre, basta extender el pan. Para extinguir la ignorancia es indispensable hacer luz.
Jorge Hessen
http://jorgehessen.net
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