Conocerse a si mismo
(Sociedad Espiritista de Sens, 9 de marzo de 1863.)
El que se opone, frecuentemente, a que os corrijáis de un defecto, de un vicio, seguramente, es porque no os percibís mismo que lo tenéis. Al paso que veis los menores defectos de vuestro vecino, de vuestro hermano, no desconfiáis mismo que tenéis los mismos defectos, tal vez cien veces mayores de lo que los de ellos. Esto no es sino una consecuencia del orgullo que os lleva, como a todos los seres imperfectos, a no encontrar nada de bien sino en vosotros.
Deberíais consideraros un poco como si eso no fuese vosotros. Figuraos, por ejemplo, que lo que hicisteis a vuestro hermano, fue vuestro hermano quien os hizo; colocaos en su lugar, ¿qué haríais? Responded sin disimulo, porque creo que queréis la verdad. Haciendo esto, estoy seguro que encontraréis, frecuentemente, los defectos que no os percibisteis antes. Leer más…
Comentarios